LIDERAZGO CENTRADO EN FORTALEZAS
15 noviembre, 2020

Solo aquellos líderes que permanecen fieles a su identidad verdaderamente prosperan.

Renzo Chavez

La clave para un liderazgo eficaz no se encuentra en hacerlo todo bien ni tampoco en tener perfectamente desarrolladas todas y cada una de nuestras potencialidades. El líder no es un súper-hombre. Al menos no en el mundo real. Ciertamente, muchos líderes destacan en una u otra competencia, siendo superiores al promedio en cierto dominio. No obstante, cuando una persona lucha por ser competente en todas las áreas y dimensiones de su vida, acaba siendo, paradójicamente, mediocre y menos eficiente que el resto de líderes en general.

En Liderazgo centrado en fortalezas, Tom Rath nos presenta las conclusiones de cincuenta años de investigación por parte del equipo de Gallup, acerca de cuáles son los principales atributos de un liderazgo eficaz. Después de más de veinte mil entrevistas con líderes senior y cerca de diez mil evaluaciones de feedback con seguidores, Gallup habría identificado tres grandes factores relacionados al liderazgo eficaz, a saber: la capacidad del líder para invertir en el desarrollo de sus fortalezas; su habilidad para rodearse de personas adecuadas, a fin de optimizar el rendimiento común; su correcta comprensión de las necesidades del equipo.

Tom Rath corrobora la validez de estas afirmaciones mediante la presentación de un selecto abanico de testimonios y experiencias enriquecedoras, provistas por líderes renombrados, de talla mundial y autorizados por sus resultados. Las historias de Wendy Kopp (Teach for America), Simon Cooper (The Ritz-Carlton), Mervyn Davies (Standard Chartered Bank) y Brad Anderson (Best Buy) nos enseñan, sobre todo, cuáles son los secretos de los equipos de trabajo fuertes (y no tanto de individualidades aisladas).

A lo largo de las páginas de Liderazgo centrado en Fortalezas, el autor destaca que, más allá de los atributos singulares de cada líder, las organizaciones deben siempre: 1. Aprovechar los conflictos como ocasión de mejora y crecimiento, en lugar de ocultarlos; 2. Priorizar en equipo qué es lo mejor para la organización y, alineados, seguir hacia adelante, sin mirar atrás; 3. Comprometerse con dar lo mejor de sí siempre, tanto en sus vidas personales como profesionales; 4. Abrazar la diversidad y las diferencias; 5. Ser auténticos imanes de talento.

A modo de anexo, Rath incorpora una escala de medición de fortalezas (StrengthsFinder 2.0), invitando al lector a identificar sus cinco atributos dominantes y a, precisamente, aprender a liderar desde las propias fortalezas personales. Cada cual podrá enmarcarse en uno de los cuatro principales dominios de fortalezas (ejecutivo, influyente, constructor de relaciones o estratega). La idea es que, sea cuales sea los dones de que dispongas, tienes la capacidad de emplearlos en favor de la construcción de un equipo sólido y compenetrado de personas que, complementándose entre sí, alcanzan metas y objetivos en favor del propósito común.

La gran enseñanza de Liderazgo centrado en fortalezas descansa en la íntima certeza de que solo aquellos líderes que permanecen fieles a su identidad verdaderamente prosperan. En este sentido, importa mucho escoger con sumo cuidado a los miembros del equipo, porque son ellos los principales responsables de ayudar al líder a sacar siempre lo mejor de sí. En efecto, aquellos líderes que solo se rodean de personalidades afines y poco conflictivas estarán en inmensa desventaja, al menos a largo plazo, frente a quienes sí tienen la suficiente seguridad para enrolar colaboradores con fortalezas complementarias. Alentados por el propósito que los inspira, los grandes líderes siempre estarán a la caza de aquellas personas que pueden hacer las cosas –y con ello me refiero a cosas muy puntuales– mejor que lo que ellos podrían, algún día, llegar a hacerlas.

Los líderes eficaces no se contentan con invertir solo en sus propias fortalezas: encuentran personas a quiénes desarrollar. Actúan con la convicción de que la mejor manera de crear valor e impactar en la sociedad a largo plazo consiste en crear alrededor de sí una sólida red de líderes que, con el paso del tiempo, crezca por iniciativa propia. Es así que los grandes del liderazgo definen la clave del éxito no por sus logros individuales, sino más bien por la magnitud del impacto creado por la generación de colaboradores que les sucede. Bajo esta premisa, quizás el principal desafío del líder radica no tanto en lo que es capaz de hacer aquí y ahora, sino en cuánto alcanza a crecer aquella semilla echada ayer, una vez que ya no está.

En definitiva, recomendamos la lectura detenida de Liderazgo centrado en fortalezas de Tom Rath. Este novedoso libro renueva la visión sobre la importancia del liderazgo hoy; subraya el alto valor de los equipos complementarios y multidisciplinarios en un entorno altamente cambiante como el nuestro; y nos motiva a invertir nuestro tiempo y esfuerzo en desarrollar a las personas que nos rodean, bajo la convicción de que así, y solo así, garantizamos el éxito de nuestras organizaciones a largo plazo.

 

La presente publicación es una reseña original de la obra de RATH, T. (2008): Strengths Based Leadership. Nueva York: Gallup.

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